Lo Último

Si eres Autor prueba la opción Nueva Entrada en la barra de Navegación. Utiliza Chrome para ver el blog completo.

Date de alta como Autor en Universo Mágico Público

Comunidades para disfrutar de la Astronomía: Universo Mágico - Astronomy Lab - Space Roads

Colecciones de Google Plus para disfrutar del Universo: Astronomía en fotos - Astronomía en vídeo

Mirar al cielo


Mirar al cielo en las noches estrelladas del verano, que significa para un aficionado a la astronomía "mirar al cielo" una noche sí y otra también.


Miramos al cielo como buscando algo, que busca un aficionado al mirar el cielo en las claras noches de verano. Se buscan objetos y excepcionalmente acontecimientos.

Los objetos que nos gusta encontrar son los cúmulos estelares, los planetas y el brillo de las estrellas. Comunmente un aficionado a la astronomía dispone de un telescopio más o menos grande, o como mínimo unos buenos prismáticos.

Pero antes de pensar en mirar por nuestro instrumeno óptico, preferimos tener un encuentro romántico con las estrellas, dejando el telescopio montado y con la óptica adaptándose al ambiente, miramos hacia arriba sin más instrumento que nuestros ojos.

Situamos los objetos más visibles y las constelaciones que mejor identificamos, miramos a Marte con recelo, por su proximidad y su color pardo rojizo, pensando que será el primer objetivo del ser humano cuando por fín dejemos la influencia gravitacional del sistema Tierra. Situamos a Júpiter, pensando que podría ser perfectamente un segundo Sol, el planeta grande, gaseoso, de colores indefinibles para el ojo, pero sabiendo que al mirar por el telescopio descubriremos sus tonos.


A los románticos de la noche nos gustan los anillos, los de Saturno, pensando en ellos comenzamos a caminar hacia el telescopio, pero una parada nos recuerda que en el cielo hay más cosas que nos interesa mirar antes de utilizar la óptica artificial. Entonces levantamos la cabeza, miramos al cénit y buscamos algo más que la inmensa vía Láctea, y encontramos el cinturón de Orión, la caprichosa forma que despliegan las Pléyades, la marca de la Osa Mayor y la búsqueda de Venus y nuestra Luna, que esa noche se mantendrá al margen para deleite de nuestra óptica.


Las pláyades son la prueba de nuestra infancia, que niño no ha mirando nunca al cielo buscando aquella forma tan característica, como ninguna otra en el firmamento? Esas aparentemente 5 grandes estrellas son en realidad unas 50 estrellas que forman un precioso, luminoso y llamativo cúmulo abierto. Entonces ponemos el ojo en el ocular del telescopio y....cual es nuestro primer objetivo? Las Pléyades por supuesto!! aunque sólo sea por puro romanticismo les echamos una corta mirada. Los planetas dibujan una parábola en el cielo y vamos de uno en uno, haciendo el recorrido planetario sin prisa, pero sin pausa, fijándonos en los satélites galileanos de Júpiter, sus bandas ecuatoriales, y con las mejores ópticas la gran tormenta en su superficie llamada la Gran Mancha Roja. No perdemos ojo a los anillos de Saturno, separados por la banda de Cassini, el tono del planeta nos hace sentir en la gloria, el más hermoso, para mí es femenino, porque se adorma con anillos y tonos pastel como si de una veinteañera se tratase. Tras la deslumbrante luz de Venus a traves de los espejos de nuestro aparato, hacemos un descanso y estiramos nuestra vista hacia el infinito estrellado. Entonces pasa lo inesperado.....la Luna!!


Vaya!! pero....no es una Luna hostil, es la Luna fina, esa que nos permite disfrutar de la noche y a la vez de toda su belleza. Estábamos tan absortos mirando los planetas a través de la óptica que no nos habíamos percatado de su salida, está preciosa, es como una chica casi desnuda, nos debilita la parte sentimental e inmediatamente volvemos al telescopio a admirarla de arriba a abajo, buscando las sombras que sus montañas nos proporcionan, descubriendo su desolado, pacífico y a la vez hermoso paisaje. La Luna, esa que nos acompaña siempre, de día y de noche, que se esconde sin querer y nos ilumina las noches de caminata rural, la amiga que siempre vuelve.

Va a ser mejor que continuemos la noche de estrellas en un próximo capítulo, y de paso aprovechar para dar a nuestros lectores una nueva entrada del blog Universo Mágico Público. Público como dice la palabra, es para quien quiera participar de él, así que desde mi terraza al sur les invito a todos a participar y escribir en un blog que nos encanta!! gracias por su lectura, sus valiosos minutos y sobre todo, sus comentarios!!

Ante todo Felicidad con estrellas!!


6 comentarios:

  1. ¡Preciosa entrada Juan Carlos..!!! Una romántica mirada hacia nuestro cielo...¡Me ha encantado...!!! Mi incurable romanticismo te lo agradece...!! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuánto me alegro Maria!! la astronomía es para románticos.Gracias por comentar amiga!

      Eliminar
  2. Sí, muy bonito e interesante. Ya no tengo un telescopio pero yo uso también y casi todas las noches durante el verano me yo había el ojo pegado a él. Hay un montón de cosas increíbles para ver en la luna.
    Gracias Juan Carlos por compartir este placer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El placer es mío Cindy!! verte en mi espacio más personal me satisface. Gracias por venir amiga!

      Eliminar
  3. una entrada genial gracias juan carlos saludos cordiales feliz fin de semana

    ResponderEliminar
  4. Hola Isidro, gracias por leer mis letras, feliz fin de semana amigo!

    ResponderEliminar

Comentar es un incentivo para el Autor